POEMA 1.
Cabalgo entre los versos a horcajadas,
Destruyo las imágenes soñadas,
Se sume mi cerebro en un instante
Por esta lucha tríptica y sonora
Que retumba en las calles de mi sangre.
La lucha se sumerge entre los bosques,
Camina por las olas y las algas,
Navega entre los glóbulos terrestres
Y eleva las barreras de mi alma.
La técnica maldita... ¡Dichosa hija bastarda!
¿Quien inventa y produce fatídica mirada
Que pudre con sus hilos de crítica y cinismo
De mi poema el brote de esperanza?
El verso se deforma en las manos encalladas,
Reduce los grafemas a mórbidas sabinas,
Destripa mis deseos con sátiras mordaces
Y aborta los intentos en lágrimas suicidas.
Mis sentimientos se hunden en fangos cenagosos,
Se asfixian los pulmones del verso que no nace,
Se estanca, se destruye,... vomito las sustancias
Que atragantan el grito de esta mano que se abre
Hacia el cubículo gris de esta tríada inestable.
Las argucias se mezclan, te confunden las horas,
Te convencen de ser continente perdido,
Contenido genial, sentimiento explosivo
Que se vuelve fantasma si no baila aquel ritmo
En el que la hija bastarda te apuñala con guiños.
POEMA 2.
Escribir sin nexos.
Sólo decir sol, luz, pantalla fluorescente.
Paseo, nube, ausencia, taciturna madrugada.
Odiarte. Mi impotencia. Desatar todos los nudos.
Leerte, saciar la sed de látigo. Lírico masoquismo.
Oídos sordos. Boca muda. Ojos ciegos.
Latir de amazona. Carrera constante. Tu alma es un horizonte.
Música de tornado. Levito sobre ti.
Silenciosos paréntesis. Advertir susurros. Tocarte sin besos.
¡¡¡¡¡¡¡¡GRITARTE!!!!!!!!
Palmas. Ritmo. Jennifer López. Cherry Pie muy alto.
Tiempo detenido. Existe el paraíso.
Bailar, sentir, nunca parar.
Sudar. Amarrarme. Tu piel. Lamer. Esquinas.
Lluvia de saliva. Labios humeantes. Ojos en blanco.
Rodar, volver, caer, andar. Sobre tu aliento.
Palabras prohibidas.
Dos rombos. Sexo. Pornografía. Sumisión. Cadenas. Orgía.
Acercamiento.
Gente. Ir y venir de gente.
Playas. Hamacas. Polvo de una noche. Libido.
Lejanía. Sin emociones.
Tú y yo. Lo prohibido.
Banda de rock and roll. Un cubrecama.
No existen nexos.
Entre tú y yo. Sólo la nada.
Vestido de espejismo.
Sur de Francia. Refulgencias.
Alucinógenas palabras.
POEMA 3.
¿Por qué los ojos hablan tanto sin decir nada?
¿Por qué la luna absorbe flores por sus lunares?
¿Por qué todas las risas por las manos se escapan?
¿Por qué la lujuria pinta besos entre tus collares?
¿Por qué te amo? ¿Por qué te odio?
¿Por qué te espero? ¿Por qué te has ido?
¿Por qué te añoro? ¿Por qué has mentido?
¿Por qué te mueres? ¿Por qué te escribo?
¿Por qué? ¿Por qué? Fatal pregunta…
¿Por qué te he conocido de este modo
Tan atada a otra vida que me ahogo
Por este sentimiento tan brutal
Que se desangra en el naipe de mis poros?
Mejor no ver, ni estar, ni oler, ni oír en tus espacios.
Mejor no ser como no son los cubiertos sin el hambre,
Los silencios sin el tiempo, las caricias sin los labios.
Pero detrás del por qué hay algo cierto y es bueno.
Te he encontrado, me has mirado y me has besado en el pecho.
(Estos versos se me alargan para tocarte los dedos… Y no estás. No puedo.
Eres sólo un espejismo. Luz de ausencia dibujada en la pantalla del cielo)
¿Por qué he varado en tus aguas con mi barca de retales?
¿Por qué he colgado mis lágrimas de Gioconda en el lavabo?
Nunca obtendré las respuestas, se quedarán levitando
Donde la noche no es sueño para mis ojos cansados.
POEMA 4.
En esta noche de ausencias me convierto en escenario.
Las tachuelas de la risa se sujetan con chinchetas
En las grietas desgastadas de paredes y glosarios.
Seis letras que me hacen falta para llenar la nevera
O el cataclismo extraviado de tu nombre enardecido.
Ya no sé si eres dantesco o un descarte de quimeras.
Una ecuación cartesiana, logaritmo neperiano
Que se eleva a lo imposible, exponente de infinito
Sin finales con perdices ni principios confitados.
Mi elemento necesario para construir auroras
Es tu voz sanguinolenta que destripa los versículos…
Esta Biblia sin arcángel se destruye con las horas.
Ya no sé cuál es el limbo en el que me he despertado.
Tu no presencia erosiona con esparto las esquinas
Y me manchas las aceras salpicándolas de espanto.
Vuelve a mi salsa agridulce, mostaza, ketchup malsano.
Te necesito esta noche dando sabor a mi plato.
POEMA 5.
Me adoras y criticas como nadie.
Me cantas las más bellas amapolas.
¿Qué fuerzas te sumergen en mi aire?
¿Qué sordas madrugadas en mis olas?
Me versas la pasión en doce líneas
Y tengo obligación de contestarte.
Nunca será tan bello lo que escriba…
¡Jamás podrá rimar en consonante!
Si existe algo certero es que te quiero,
Como la trucha al trucho, yo te espero
Y brindo por el tiempo en que existimos
Sorbiéndonos la luz por el ropero,
A golpe de disfraces pierdo el tino
Y a veces, hasta incluso, te deseo.
POEMA 6.
Ahora que se acerca la despedida
No sé qué endosarte…
Tengo varias opciones:
“Amigos para siempre di tu nombre, be my friend”
“El final del verano llegó y tú partirás”
“Adiós con el corazón porque con el alma no puedo”
Pero ninguna es suficientemente buena.
Para ti, sólo serviría un:
“Unbreak my heart., say you love me again”
Rompiendo el espacio invisible que se hace eterno.
Tus versos como balas sin revólver
Agujerean la vida
Y dejan una cicatriz acuosa para el cementerio.
Decir que eres inmenso se queda corto.
Tras las farolas de la existencia van tus palabras
Inundando de ternura lo más incierto.
Nunca podré ver la noche de tus ojos destruyendo mis ciudades.
Ni los vientos de tus manos revolviendo mis cadenas,
Ni tu lengua de nostalgias haciendo nido en mis piernas.
Ser tu fan es ser objeto de los más raros instintos,
Ocasiones que deseo ser el tiempo de los árboles,
Un acorde en tu garganta, roce sin cuerpo.
Duerme el sol sobre mis senos descamándome la piel.
Así te iré olvidando, trozo a trozo,
La naturaleza hará su trabajo
Y quedará de ti tan sólo el olor de la nicotina en las paredes.
Antes del adiós definitivo que se dibuja incierto…
Un beso atado a los alisios desde la Macaronesia
Y la sumisión de esta mujer para tu alma.
POEMA 7
Estoy a punto de hacer con mis letras sacrilegio
Sobre lo que debe hacerse al escribir un poema.
No obstante estoy decidida. Quiero escribir estos versos.
Me encantaría decirte sin más dilación ni tregua
Que tengo ganas de estar sumergida entre tus brazos,
Sin saber cómo ni cuándo se ha producido el encuentro
Que me lleve irremediable hasta el olor de tu abrazo.
Y tras el abrazo el beso de ternura incontrolada.
Una mirada de horror por el hecho acaecido,
Y a la vez dos ojos tristes que me digan un te quiero
Y me besen nuevamente con lascivia y con ahínco.
Que el tiempo galope raudo entre las lenguas mojadas
Y tus labios se fusionen con mis labios sin remedio.
Y nuestros cuerpos se aprieten en ese instante imposible
En el que deseas quemarte en este extraño suceso.
Y que tu cuerpo me aplaste contra una pared cualquiera,
En un baño, un callejón o en la arena de la playa.
Que tus manos me desnuden arrancándome la ropa
Y tus uñas dejen marcas resbalando por mi espalda.
Que tu pecho sobre el mío se restriegue sin pudores
Y mis pezones te sientan tan cercano y tan perdido
Por este deseo insano que nos lleva hasta el delirio
Y nos deja retozando como borrachos sin tino.
Y sentirte muy adentro como rompiendo la carne.
Que me saques y me metas en tu esquema masculino
Porque yo, ya no soy yo, y no hablo, sólo escupo
Los gemidos de la hembra sumergida en el instinto.
Y comprendo que esto ya se convierta en otra cosa
Que nada tiene que ver con el divino lirismo,
Porque luchar con tu piel es tan sólo el eufemismo
Con el que quiero follarte y hacerte un instante mío.
Sólo tu alma conoce la razón de este suicidio
Y sabe que no es el sexo lo que empuja mis escritos
Sino el destello fugaz de estar para siempre unidos
No sólo en el sentimiento del pálpito ya vivido.
POEMA 8.
Te espero. Una vez más en tus letras.
Me siento. Estoy posada en tu mesa.
Y deseo. Hacerte mío para siempre.
Y deshojarte. No sólo una, mil veces.
Para amarte. Aspirando amaneceres.
Me turbo. Con tu emoción tan intensa.
Reflejo. La soledad de tu ausencia.
Descubro. La suavidad de tu cuerpo.
De especias. Es tu saliva en mis besos.
Te pierdo. Al no encontrarnos, te sueño.
Defectos. Resbalando por tu espalda.
Sonrisas. Sin medida regaladas.
Amores. Escondidos en tu vientre.
Me encantas. Con tu mirada de oriente.
Que emana. Tu ternura omnipresente.
Te quiero. Cristalizas en mis manos.
Te guardo. En un gemido de espasmos.
Me tocas. Lo más antiguo del alma.
Seduces. Sin invitar a mi cama.
Al encuentro. Inesperada oleada.
Te canto. Lunas de agosto que brillan.
Te escribo. Y desahogo esta lluvia.
Que moja. Las estancias habitadas.
De cielos. Sempiternas madrugadas.
Que vibran. Con tu presencia encantada.
Pareces. Un silogismo infrecuente.
Llorando. En mi hombro amargamente.
Y callas. No descubres tus secretos.
Con lágrimas. Vas vomitando los versos.
Que muestran. El dolor que llevas dentro.
Te pienso. Cuando no veo tu nombre.
Te añoro. Me hundo sin ti en lo pobre.
Tú eres. La mano que rompe el muro.
Y toca. Este infinito desnudo.
Que ama. Todo lo que hay en tu mundo.
POEMA 9.
Escribirte un poema no es nada complicado,
Solamente he de pensar en ti medio segundo
Y salen sentimientos del fondo del armario
Que vuelan a mis manos con un latir profundo.
Escribirte un poema es hablar de ternura…
Palabra que se llena para mí de tu imagen,
Paisaje de silencios, amores y amarguras
Creadas con el suave pincel de tu coraje.
Escribirte un poema es casi declararme
Esclava de tu pelo, amante de tu risa;
Es casi descubrirte mis ganas de besarte,
Mis sueños de encontrarte prendido en mi camisa.
Escribirte un poema es quitarme la ropa,
Arrancarme el escudo, quitarme la coraza,
Es mostrarme desnuda y frágil en tu aurora.
Enseñarme pequeña, sin trajes, ni palabras.
Escribirte un poema es hablar de deseo,
Tropezarte en la calle y mirarte a los ojos,
De besarte despacio y acariciar tu cuerpo,
De entregarte mi alma y abrazarme a tu gozo.
Escribirte un poema es decirte que en sueños
Nos acuna la playa con su arena turgente…
Nos bañamos sin ropa, con la luna en el cielo,
Acarician las olas nuestra piel inconsciente.
Escribirte un poema es tarea sencilla.
Sólo dejo a mi mente caminar sin cadenas
Y aparece tu verso de sonrisa amarilla
Escribiendo suspiros y caricias de fresas.
Escribirte un poema es cantarle a tu alma,
Caracola de estrella con sonido de amor.
Escribirte un poema es tenerte en el alba
Y a la vez disolverme en un trágico adiós.
POEMA 10.
Ahora lo comprendo. Todo queda amanecido.
Me he eclipsado tantos años con la sombra
De tu puerta que he olvidado el maleficio.
Ha sido tan cacofónico este cruce de caminos.
Las voces de otras historias se confunden
En los rostros con demencia y con delito.
Me amenazas con morreos premeditando
El encuentro y me invitas a cenar con temida
Alevosía cuando sabes que no puedo.
He sacado algunas cuentas y me sobras en la caja.
Sabes que no puedo anclarte más allá de Fantasía,
De hecho, voy a desterrarte en espejos de lascivias.
Me masturbaré en tu nombre pero cerraré la puerta,
Por el quicio desprendido de aquel sueño de verano
Te colaste provocando cataclismo en carne abierta.
También espero ese beso, pero no es el de tu boca,
Sé lo que me lleva a ti y todo lo que me orada
En esta batalla inútil, partida desvencijada.
Tus pecas sortean mis senos en las noches de lujuria
Y la miel de tu marrón hace mella en esta huida
Porque este vómito es sangre que derramará mi herida.
Y por fin la coseré. Plegaré pecho y espalda.
En las manos las ampollas pasarás a ser arrugas.
Olvidaré tu recuerdo y mataré las espumas.
Serás zombi, sangre verde de un videojuego gastado.
Pervivirás los poemas de dudosa óseo-estructura.
Te mataré porque debo desollar por fin las dudas.